lunes, 6 de abril de 2015

Capítulo doce:

Capítulo doce:
            
Omar pide a sus compañeros de atrás en un susurro que pasen la nota hasta Judith.
¿Nos vemos después de clase?
Cuando Judith la recibe y la lee, le pregunta al cartero:
-¿De quién me has dicho que era?
-De Omar.
Judith levanta la cabeza y mira a Omar enarcando una ceja.
Le muestra las manos, y señala a Emily, que está escribiendo en el folio.
-Las manos.- Le susurra Omar.
-¿Mis manos? ¿Qué manos?- Le susurra Judith, haciendo aspavientos.
-Pintura.- Susurra Omar.
-¿Mi cintura? ¿Qué dices, Omar?
Emily mira a Omar.
Se mete la mano izquierda en el bolsillo.
-¿Puedes guardar silencio? Necesito concentrarme.
Omar asiente y se calla.
-Vosotros dos, entregadme los exámenes. Al pasillo.
Emily suelta un bufido y le entrega el folio a Martina de mala gana.
-Ésas no son maneras, Sofía.
-Emily, le he dicho antes que me llamo Emily.

Mónica y Lidia rellenan el folio.
Mónica enarca una ceja cuando llega a la cuarta pregunta.
¿Cómo te sentirías si supieses que eres adoptado?
Comienza a escribir la respuesta, pensativa.
Estoy segura de que mis padres no me habrían adoptado. No soy lo suficientemente buena para ellos.

Suspira.
Sus padres nunca le han dado libertad, nunca la han premiado por nada, porque para ellos nunca nada ha sido suficiente.
Cuando sepan que está embarazada, ninguno de los dos la apoyará.

-Ésa profesora es ridícula, ¿eh?- Comenta alegre Emily cuando los dos salen al pasillo.
-Yo la verdad es que no diría que ella es ridícula. Ridícula es la situación.
Emily suelta una carcajada y asiente.
-Hablo enserio, Emily. Llevamos toda la vida en la misma clase, ¿y qué sé de ti?
Emily se saca las manos de los bolsillos.
-¿A qué viene todo esto, Omar?
-Llevas pintura azul en los dedos.
-¿A qué te refieres?- Emily le muestra las manos.-Ah, esto. Un poco de bolígrafo.
-Un poco de bolígrafo, ¿eh? ¿Y qué me dices de la pintada que han hecho en la clase de biología?
Emily enarca una de sus cejas rubias.
-¿Cómo sabes siquiera de qué color es?
Omar se queda callado.
-Tú tienes algo que ver con todo el tema ése de Monicuernos.
-No, es sólo que yo he visto ésas pinturas antes. Ésta mañana. En la mochila de Cris.
-¿Cómo sé que eso es verdad?

Omar es uno de los primeros alumnos en entrar a la clase. Raro en él.
El profesor de arte aún no ha entrado.
Cris entra con Ainara y Maia.
Lleva la mochila colgada de un hombro, y la cremallera abierta.
El bote de espray azul se cae ante la mirada de Omar.
Cris se agacha, lo recoge, lo guarda en la mochila y sigue hasta su asiento.
-Buenos días. Mi nombre es Jorge, y seré vuestro profesor de arte.- Se presenta el profesor nada más entrar al aula y cerrar la puerta.

-Estoy seguro. Cris es Monicuernos.

-¿Hay alguien?- Pregunta una voz desde el mostrador.
-Sí, sí, ya voy.- Responde Eme desde el almacén.
Mira a Cris y le susurra:
-Espera aquí a que se vaya, ángel.
Eme se abrocha los botones de la camisa y sale.
Alexia.
-Parece mentira. Cuántas veces más me vas a hacer entrar en ésta librería.
-Las que tú quieras hacerlo.
Cris se termina de poner el jersey y sale.
Alexia la mira fijamente.
-¿Es tu chica?
-Así es.- Responde Cris.
-Entonces no hay nada que hacer. Que tengáis un buen día.
Alexia se va.
Eme se queda callada.
Cris la mira y le da un beso en los labios.
-Le has dicho a ésa chica que eres mi novia.
-Lo sé. Por un segundo he sentido miedo.
-¿Otra vez?
-No, no ésa clase de miedo, sino miedo a perderte.

-Quiero que sepas, ángel que pase lo que pase, estaré aquí.

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