lunes, 6 de abril de 2015

Capítulo veinticuatro:

Capítulo veinticuatro:
            
La llamada despierta a los padres de Omar.
Margarita, su madre, responde sobresaltada al teléfono.
-¿Sí?          
Estaba durmiendo plácidamente.
-¿La madre de Omar de la Torre?
-Sí, sí.
-La llamo del hospital, ¿puede venir? El médico quiere hablar con usted.
Su madre traga saliva y despierta rápidamente a su marido tocándole en la espalda.
-¿Omar está bien?
Su interlocutora calla un segundo, suspira y dice:
-Lo mejor es que vengan.

Unas calles lejos de la discoteca, Marta marca el número de Alba desde una cabina.
La chica responde enseguida.
-¿Qué quieres?
-¿Has hecho lo que te pedí?
-¿Por qué el coche de los padres de Omar?
Marta ríe.
-Su madre nunca me tragó demasiado, ahora tendrá una emergencia, y no podrán coger el coche.
-¿A qué juegas?
-Omar está bien, comparado con cómo estaréis todos muy pronto.
Marta corta la llamada.
La cabina le devuelve el cambio.

Cris y Eme han terminado de cenar, y están dándose una vuelta en la moto de ella por Madrid.
Cris se agarra con más fuerza a Eme.
-¿Dónde quieres que vayamos?- Le pregunta Eme.
La calle está solitaria, y ellas circulan más rápido de lo permitido.
-Donde quieras, pero ve más lento.
Eme aumenta la velocidad un poco.
-¿Por qué? ¿Te da miedo?
-Eme, para, por favor.
Eme disminuye.
Le encanta la velocidad, le hace sentir poderosa, libre.
Desde las ventanillas bajadas del coche de atrás suena Mira dentro, de Maldita Nerea.
Ana sonríe al volante, aumenta la velocidad y gira en la siguiente calle a la derecha, siguiendo a Eme y Cris.
Las chicas se saltan el siguiente semáforo en rojo, Ana no puede, coge el móvil de la bandeja del coche y envía un mensaje a Eme.
                                   Veo que has vuelto, ¿te apetece que nos veamos?

Ainara entra a la habitación de sus padres.
Cuando ha llegado ya le han echado la bronca por no responder al móvil y se han ido a dormir.
-Mamá, tengo que ir al hospital.
Su padre se despierta de golpe.
-¿A éstas horas? ¿Qué pasa?
Su madre sigue durmiendo.
-Un amigo de clase, está en coma etílico.
-Ay, si es que éstos chicos de hoy en día no saben beber. Te llevo yo, espérame en el salón.

Maia y Aator beben un cóctel junto a la barra del Vivaldi.
Los del bar los han invitado a uno para cada uno.
-Lo que has hecho ésta noche, ha sido increíble.- Le sonríe Maia.
Aator la besa, sonriente.

Fran borra el número de Cris. No volverá a llamarla, no volverá a buscarla. Entra al sistema de mensajería y borra las conversaciones. Su estado pasa de ser Y es que yo no quiero pasar por tu vida como las modas. C. a ser Yo no pongo la mano en el fuego ni por mí mismo.

Mikel compra por internet un billete de bus desde Mutriku a Madrid. Saldrá a las diez de la mañana, y llegará a las dos y pico de la tarde. Cuatro horas de recorrido por la única chica a la que ha querido nunca.

Judith espera sentada en una de las sillas del pasillo del hospital, llorando a mares.
Han metido a Omar en una habitación y no le quieren decir nada, le están haciendo pruebas y más pruebas.
Ha llamado a Cris y a las gemelas. La única que le ha cogido el móvil ha sido Ainara, que debe de estar de camino.
Judith se ha apuntado el número de los padres de Omar.
Marca el número y espera.
-¿Ha pasado algo más, Judith? ¿Cómo está Omar?- Le pregunta la madre, angustiada.
-Se lo han llevado hace un rato a hacerle unas pruebas.
-Nosotros estamos esperando un taxi, hija. Nos han destrozado el coche.
Luna sale de una de las habitaciones al pasillo.
Conoce a Judith por ser compañeras de clase, aunque nunca han hablado.
Judith y Luna son distintas en todo.
Una, la popular y guapa de la clase, Judith la rarita.
Luna mira preocupada a Judith.
-¿Estás bien?
Luna se sienta a su lado.
-La verdad es que no.
-¿Qué ha pasado?
-Omar está en coma.
Luna abraza a Judith.
-¿Sabes? Sé que nunca hemos hablado, a pesar de estar en la misma clase, pero me pareces una tía estupenda.
Judith le sonríe, con los ojos inundados en lágrimas.
-Y es muy bonito lo tuyo con Omar, el sentimiento que le pones. Y a él se le nota que también está pillado de ti. Se pondrá bien.
-Gracias, ¿y tú, qué haces aquí?
-Han ingresado a mi bisabuela otra vez. Otro infarto.
-Tienes suerte de haber conocido a tu bisabuela, yo ni siquiera a mis abuelos los he conocido.
Luna le sonríe.
-Tengo toda la suerte del mundo de tenerla a ella de bisabuela, es una mujer muy fuerte. ¿Te apetece si vamos un rato a la cafetería?
-Lo siento, estoy esperando a Ainara.
-Nos vemos después entonces.
Luna se levanta y se va.
Ainara aparece por el otro extremo del pasillo.
-¿Han llegado ya sus padres?- Pregunta Ainara, acercándose.
Judith niega con la cabeza.
-Quiero que se ponga bien ya.
Su móvil suena.
Monicuernos la ha mencionado en un tweet.
Oh, @Judiciosa te acompaño en el sentimiento.

Marta llegó a su casa hace rato.
La noche le está saliendo redonda, y el día entero más aún.
Abre el archivador y comienza a escribir:

Queridos padres de Cris:
Esto es lo que se dedica a hacer vuestra hija en lugar de estudiar.

Pega la foto que acaba de imprimir.
Cris y Eme, besándose.
Sonríe, apaga el portátil y se pone la alarma para mañana por la mañana.

Tiene demasiadas cosas que hacer.

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