Capítulo veintisiete:
De buena
mañana Alexia sale de su casa.
Lo que
pasó anoche con Mía no tiene importancia. Ella quiere saber más sobre esa chica
de la librería, y también sobre su chica.
Ha
quedado en subirse en ése metro, en el de a ésa hora, y la tía rara de ayer
aparecerá para darle todo lo que quiera. Y a cambio ella la ayudará a
separarlas.
Camina
unos metros, vive cerca de la estación.
Necesito hablar.
El
mensaje sobresalta a Nico, que duerme plácidamente.
Alarga
el brazo hasta la mesilla, y cuando lo lee suelta un bufido, se levanta de la
cama y se viste a toda prisa.
Sí, la verdad es que yo también.
¿Nos vemos en media hora en Callao?
Marta
viaja en ése metro que está a punto de llegar a la estación en la que Alexia
siempre lo coge.
La ve
subirse en el vagón de al lado, y se cuela entre la gente para llegar a donde
está ella.
Cuando
la ve, le muestra el folio.
-Aquí
tienes. El expediente de Cris, con todos sus datos.
Alexia
enarca una ceja.
-¿Cómo
lo has conseguido?
Marta sonríe.
-Ni que
fuera difícil entrar en un instituto cuando no hay nadie.
-¿Qué
quieres que haga?
-Que las
separes, es obvio. Puedes quedarte con la más mona de las dos, si quieres.
-¿Sólo
eso?
Marta se
muerde el labio, feliz.
-Claro
que no. Quiero que me ayudes a hacer una pintada en un coche, el lunes por la
mañana. ¿Me das tu número?
Alexia
se lo dicta, y ella lo apunta.
Le entrega
el folio.
Alexia la
mira sonriente.
Marta habla:
-Hace un
rato he ido a la casa de Cris yo misma.
Benjamín
entra de nuevo a la habitación de Omar.
Iba a invitar
a Marta a desayunar, pero ya no está.
La madre
del chico ha vuelto y lee una revista en
el sillón de al lado de la cama.
-Buenos días.-
La saluda el chico.
La madre
deja de leer y lo saluda también.
-¿Y Marta?
-Me ha dicho
que tenía que volver a casa a estudiar. ¿La conoces?
Benjamín
asiente.
-Fue una
paciente mía.
Eme recibe
otro mensaje más.
Ésta vez
es de Cris.
Mis padres han descubierto lo nuestro,
y lo mejor es que se acabe.
Los ojos
de Eme se empañan en mil lágrimas.
Lo que ha
vivido estos días con Cris ha sido, con diferencia la mejor experiencia de su vida,
y a pesar de eso ha sido también la más dolorosa. Eme está sintiendo algo demasiado
grande por Cris en muy poco tiempo, y a ella parece que no le afecta deshacerse
de ella cada vez que algo va mal. Las cosas no pueden seguir así.
Seis palabras
son el siguiente mensaje que Eme escribe.
Si es lo que quieres, adelante.
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