Capítulo
treinta y cinco:
Ha
pasado casi un año desde aquella última vez que alguien me vio sonreír. Sonreír
como sólo sonríen dos enamorados, o quizás solo uno. Y a mí siempre se me
dieron mal las matemáticas, nunca entendí la teoría inversa que explica cómo de
una pareja, siempre hay uno que quiere más. O que quiere, así a secas. Y el
amor, tan bonito como lo pintan, para mí supuso el gran desastre que aconteció
cuando dejamos de amar, o de respetarnos más bien. Y el amor, tan maravilloso
como cuentan que es, maravilloso el desastre que dejaste de mí.
Emily
deja de leer con lágrimas en los ojos.
Fue
la última caja que metió en su baúl de recuerdos.
La
escribió hace unas semanas, y ni siquiera la recordaba.
El
siguiente folio que despliega es una carta de Marta.
Querida
Emily:
¿Qué
decir que no te haya dicho ya? Para mí eres una de las personas más especiales
que conozco. Te diría que eres como mi hermana, pero más que eso, Emily, eres
mi vida. Y te juro que no puedo soportar ver cómo ese gilipollas te trata. ¿Tú
lo viste anoche en la fiesta del cumple de Mónica? Hizo ver a todo el mundo que
eras solo suya, y algún día alguien le va a
dar su merecido. Se lo merece, y tú no te mereces que él te haga ver como
un objeto a ojos de todos, como su pertenencia. Todos se estarán cachondeando
de ti, todos jugarán contigo por su culpa. Todos te verán como un juguete, y tú
no te mereces eso.
Emily
pone más atención.
Ahora
tiene una prueba de que Marta es Monicuernos; ésa era su letra hace un año.
Coge
un rotulador y subraya la frase.
Marta
es Monicuernos, esa es la relación que tiene Marcos en todo esto.
Marca
el número de Marta.
-Lo
siento, tengo que cogerlo.- Se disculpa él, levantándose del banco.
Marta
asiente.
-Si
es Maia no le cuentes que estoy aquí, por favor. Se enfadará mazo si se entera.
El
chico enarca una ceja y responde.
Al
instante, el móvil de Marta también comienza a sonar.
La
chica se levanta del banco y se aleja para responder.
-¿Qué?
-Marta,
necesito que me aclares algo. Dices que no eres Monicuernos, ¿pero te has dado
cuenta de que tiene la misma letra que tú hace un año?
Marta
calla al otro lado de la línea.
-Coincidencia,
¿no crees?
-No,
la verdad es que no te creo.
-Está
bien, Emily. Ve a reclamarles la verdad a tus padres postizos y deja de
intentar cazar demonios, porque a veces, esos demonios que intentas cazar te
pueden atacar, ¿lo sabes?
-Estás
fatal de ahí arriba, ¿qué padres postizos?
-Martina
te abandonó al nacer. Sí, a mí también me sorprendió. ¿Quieres la verdad? Sí,
soy Monicuernos, ¿quieres saber también por qué Marcos también está metido en
todo esto? Porque te trató fatal cuando estuvisteis juntos, y lo sabes. Sabes
que se lo merece, igual que tú te merecías a alguien mejor. ¿Quieres toda la
verdad? Porque su precio puede ser muy alto.
-Quiero
saberlo todo.
-Está
bien, Emily. Yo te quería.
Emily
niega con la cabeza y corta la llamada.
Mikel
camina nervioso de un lado a otro.
-Por
suerte me han dejado llamarte. No puedes contarle nada de esto a mis padres.
-Que
te den, Maia.
Mikel
corta la llamada y mira a Marta con los ojos vidriosos.
-Me
alegra saber que está bien.
-Es
una irresponsable. Me ha contado que tiene novio, y que está en la UCI, y que
ningún médico le quiere decir cómo está, tampoco la dejan pasar a verle. Quiere
que les diga a sus padres que está en Mutriku conmigo, para que no se
preocupen. Deberían de castigarla de por vida.
Marta
asiente.
-Estoy
de acuerdo contigo en que un castigo la haría escarmentar, y estás hablando con
la experta en hacerlo. Sólo tienes que confiar en mí.
Él
asiente.
-Maia
se fue de viaje con su nuevo novio para no verte. Sabía que vendrías. Te tiene comiendo
de su mano.
-¿Y
tú cómo lo sabes?
-Mikel,
no me hagas tantas preguntas y confía en mí, por favor. Lo sé porque soy su amiga,
y las chicas entre nosotras nos contamos estas cosas. Yo sé dónde vive Maia. Vas
a ir a su casa, y les vas a contar a sus padres donde está, y con quién.
Ella
está acostada en su cama.
Intenta
otra vez robarle la cuenta de Twitter desde su móvil.
Hoy
ha descubierto un grupo que le gusta mucho, y de los que ya no se sabe nada; DEspisTaoS.
Hace
un rato ha escuchado Estrella y ahora
está con Mañana por la mañana.
Se
cansa de intentarlo y busca información sobre cómo robar una cuenta.
Al
rato Alexia entra en la habitación de Cris.
-¿Qué
haces tú aquí?- Le pregunta, secándose las lágrimas.
-Estaba
en el salón, has entrado y ni me has saludado.
-Estoy
enfadada con mi madre.
-¿Puedo
pasar y me cuentas?
Cris
se sienta en la cama.
-Claro,
cierra la puerta.
Alexia
hace lo que le pide, se descalza y se sienta frente a ella.
-Perdona
si se huele a pies. He andado mucho para venir hasta aquí.
Cris
suelta una carcajada.
-Idiota,
me haces reír.
Alexia
también se ríe.
-Cuéntame,
anda.
Coge
el cojín y le da con él.
Cris
la mira.
-¿Sabes?
Ya no tiene importancia.
-¿Quieres
salir a tomar un helado?
Cris
niega con la cabeza.
-Mi
madre no me deja salir por miedo a que vea a Eme.
-Tu
madre me adora. Seguro que conmigo si te deja.
Judith
sale del hospital sin ningún problema.
Camina
deprisa por la calle y se pierde entre la gente.
En
la siguiente esquina, se choca con Lucas.
Judith
le pide disculpas y sigue su camino.
-¿La
tía esta es enfermera?- Le pregunta extrañado Lucas a Hugo.
-¿Quién
es?
-Una
chica que me pidió fuego el otro día.
-Ya,
ya.
Hugo
no le cree.
-No
me jodas que también te vas a poner celoso de ella.
-Pues
sí te jodo, Lucas, que desde que vas de una acera a otra uno no se aclara.
-Enserio,
Hugo, tío.
Hugo
resopla.
-Es
la verdad, aclárate y así no me pierdo. O hazme un croquis.
-¿Sabes
qué, Hugo? Vete a la mierda.
Escucha
el ruido del candado y el tintineo de unas llaves.
Su
móvil se quedó sin batería hace rato, y ella lloró hasta quedarse dormida,
perdiendo la noción del tiempo.
Gael
entra él solo a la habitación.
Los
demás, si es que están, estarán en silencio en otra habitación.
Y
Lidia quiere pensar que están.
Cierra
la puerta tras él.
Va
armado con un palo de hierro.
No
la deja ni levantarse, la golpea directamente en la cara con él.
-¿Tenías
el móvil?- Le pregunta, la golpea de nuevo, y se lo quita.
A
Lidia le sangra la cara.
Lo
mira con odio, directamente a los ojos.
-¿Qué
mierda quieres de mí?- Le grita, y él sale de nuevo, cerrando el candado.
-Te
dije que conmigo te dejaría.- Sonríe Alexia, saliendo del portón detrás de
Cris.
-Está
bien, tenías razón. Aunque Eme también parecía que le caía bien y mira.
-Ya,
no pienses en ella. Ahora estás conmigo, a punto de zamparte un delicioso
helado de chocolate.
Cris
se ríe.
-Soy
alérgica a la lactosa.
Alexia
suelta una carcajada.
Las
dos chicas se miran y lentamente se cogen de la mano.
Mónica
silba dos veces desde la acera y una cabeza se asoma por la ventana.
-Hola,
¿está Lidia?
-Llama
a la policía.- Le pide en voz baja.
-¿Qué?-
Mónica enarca una ceja.
-Que
les llames. Está armado, y tiene a Lidia encerrada. Tampoco nos deja salir a
nosotros.
La
chica cierra la ventana y Mónica camina hacia Ainara, que la estaba esperando
en la esquina de enfrente.
-¿Qué
te ha dicho?
-Quiere
que llame a la policía. Se le ha ido la pinza al hermano de Lidia.
En
ese momento, Gael abre la ventana y apunta directamente a las chicas con la
pistola.
-Rafa,
baja a por las chicas. Tenemos visita.
Jorge
detiene el coche justo delante de Judith.
-¿Te
subes?
Judith
se detiene de golpe y lo mira, asintiendo con la cabeza.
Ella
se sube al coche de su profesor, que acelera y los pierde por la ciudad.
-Mi
opinión es que no deberíais de ser tan duros con ella. No es tan raro que una
chica de su edad se quede embarazada, y es su decisión abortar o no.
Sonia
mira con desprecio a Martina.
-Entonces
has venido aquí a opinar sobre cómo educo a mi hija.
-Sólo
intento ayudar a Sofía.
Sonia
se pone nerviosa.
-Estamos
hablando de mi hija Mónica, no de Sofía.
-No
lo entiendes.
-¿El
qué no entiendo? Vienes a mi casa y pretendes decirme cómo educarla, ni que
fuera tu hija.
Martina
niega con la cabeza.
-Sobre
eso precisamente quería hablarte; yo soy la madre biológica de Mónica… O Sofía,
como yo la llamé.
Sonia
traga saliva.
-Vete
de mi casa. Y que Mónica no se entere de esto, o tendrás problemas.
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